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@meryturiel  Aquí compartiré fragmentos y textos de mis autores favoritos. Espero que disfrutéis y me conozcáis mejor a través de lo que me emociona 🖤 @meryturiel

De pequeños nos llevábamos fatal. Discutíamos todo el rato por todo. Nos fastidiábamos, nos chinchábamos y a veces deseábamos ser hijos únicos. Me acuerdo que le apagaba el módem para fastidiarle cuando no me quería dejar el ordenador. Y él me daba “calmantes” en el brazo que me dejaban un morado una semana. También nos poníamos delante de la tele para que el otro no pudiese ver cuando no quería soltar el mando. Aunque a veces llegábamos a un entendimiento cuando le ofrecía cosas a cambio de su postre. La madurez, menos mal, nos ha traído un poquito de cabeza y nos adoramos. Es el hombre de mi vida junto a mi padre. Es bueno, generoso y tiene un talento que admiro. Aún recuerdo los dibujos tan increíbles que hacías siendo un enano. No puedo estar más orgullosa de él y de la fortaleza que me ha demostrado en algunos momentos. Y como me dijo un día: “doy gracias porque pase lo que pase, siempre nos tendremos el uno al otro”. Te quiero mucho enano. Feliz cumpleaños ❤️

Durante años, mi padre me ha dejado libros en mi cuarto. Encima de la cama, en la mesa, donde fuese. Libros que él había leído y que pensaba que me iban a gustar. Incluso a veces me ha marcado su parte favorita. Ni siquiera me lo dice. Yo sé que él lo ha dejado allí para que lo disfrute. Es algo entre nosotros. Acostumbrados a un “te quiero” verbalizado como única forma de hacerlo, a mi me parece un gesto de amor precioso ❤️

La mayor parte de las canciones de amor están llenas de mentiras... no todas, yo trato de ser honesto. Pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar para seducirla o yo qué sé... claro, que ella no siempre está por la labor de creérselas... eso es lo chungo, claro. Pero quién no ha mentido alguna vez. ¿verdad? Muchas despedidas están llenas de promesas vanas, yo estoy seguro de que en algunas de ellas vosotros habéis mentido.. que sí, no pasa nada estamos entre amigos. Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra, pero que no tire a dar. Sí, porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe. ¿Sabéis qué es lo peor del amor cuando se acaba? Que se acaba. Y aún así nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos. Y seguimos mintiendo y somos capaces de ir más allá y decimos: "no te preocupes, si yo estaré bien", "yo lo que quiero, lo que siempre he querido es que tú seas feliz, además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre". Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto...es un pringao macho y no van a durar ni dos meses, y más con el carácter que tiene ella. Pero aún así decimos que es un tío que te cagas...o un buen hombre que también jode lo suyo porque no se sabe lo que estás diciendo... ¿buen hombre? ahí hay ritintín ¿verdad?... No digáis nunca de mí que soy un buen hombre por favor, decid que soy un troncazo, un enrollao...un buen hombre no. Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a ti, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas y si lo que es peor, si se reconciliarán de las misma forma. Y te devanas los sesos preguntándote qué ocurrirá y qué pasará y en fin... Pero ya está bien, si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra, porque, no sé, quizá nos sintamos mejor, aunque yo creo que no. Yo creo que como todas las canciones de amor está también está llena de mentiras. Cuando decimos si ella se va...lo que queremos decir es que si te vas, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo. Ismael Serrano

Cuando me mudé de piso, hace un año y medio, buscaba uno con mucha luz, nada de ruido y, a ser posible, con un balconcito de esos madrileños tan típicos donde apenas cabe una mesita con una planta y una silla y pasan las horas algunas tardes de primavera, tranquilas. En mi piso anterior, en Lavapiés, tuve suerte: mi vecino de enfrente, que vivía en un salón con una biblioteca envidiable, tocaba el saxo cada tarde. Era un placer absoluto escucharlo después de comer, en ese momento en el que el tiempo se ralentiza. Recuerdo también a la anciana que vivía enfrente y veía la televisión por las noches a un volumen por encima de las posibilidades de cualquiera, hasta el punto de que los vecinos propusieron recaudar dinero para regalarle un audífono. Según me contó la mujer del piso de abajo, vivía sola, estaba sorda y no tenía hijos. ¿Qué habrá sido de ella?
Desde aquel balcón, también, fui testigo de numerosos dramas sentimentales de madrugada. Voces, a veces, llantos, otras. Parejas que rompían y cuyos trozos quedaban esparcidos por la acera a la mañana siguiente. Que los comprendía, no es secreto. Todos, en algún momento, nos hemos visto ahí. A veces me pregunto cuántas calles prohibimos, cuántas nos duelen, cuántos atajos inventamos para no volver a pasar por los sitios que nos aceleran el pulso, cuántas veces miramos de reojo a los lugares en los que dejamos de ser felices. Sea como sea, en ese balcón, y en todos los que he habitado, he salido más de una vez a recuperar el aire que me faltaba en casa. Por eso son tan importantes para mí.

@elvirasastre

Me cuentan tus pestañas que hubo alguien que te rompió en el pasado. Que llenó tus noches de verano de lágrimas y helado amargo y las de invierno de frío, mucho más frío de lo normal. Escarcha en las pupilas. Alguien que pasó por alto toda la magia que desprendes cada vez que suspiras y quiso llenar tu vida de menosprecios y tiempo perdido. Un imbécil. Pero no. Yo me niego a que por su culpa, culpa de una persona que vino y se fue, tú te quedes anclada en unos recuerdos que no te dejan avanzar. En un quiero y no puedo. En un esperar eterno en el que nadie merece vivir. Y no me necesitas a mí para curarte. Te bastas y te sobras para tener una vida llena por ti misma. Eres una mujer completa y fuerte. Lo tengo claro, porque es una de las cosas que me enamoran de ti. Yo solo estoy aquí para intentar mejorar cada momento que desees compartir conmigo. Para pintar las paredes de tu casa de colores. Para que sonrías al pensarme. Para que nunca esperes cual va a ser mi siguiente locura. Para beberte. Para lamer tus heridas. Para compartir nuestros miedos y poder mirar debajo de la cama sin que nada vaya a atacarnos. Que tú y yo haremos todo intenso. Ya verás. Dame la mano y acompáñame.

Texto @turistaentupelo 📸 @carlotaweberm

Soy veterinario. Me llamaron para examinar a un perro llamado Belker. Los dueños del animal, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro. Lo examiné y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le dije a su familia que no podíamos hacer nada y me ofrecí para proceder a la eutanasia en su casa. Sentí un nudo en mi garganta mientras la familia de Belker lo rodeaba. El niño parecía tranquilo, acariciaba al perro por última vez… Yo me preguntaba si comprendía lo que estaba pasando. En unos minutos Belker se quedó dormido para no despertar nunca.
Shane aceptaba la transición de Belker, sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos y hablamos sobre el triste hecho de que la vida de los animales sea más corta que la vida de los seres humanos. El pequeño de seis años, que había estado escuchando atentamente, dijo: “Yo sé por qué”. Sorprendidos, le miramos. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca había escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Cambió mi forma de ver la vida. Él dijo:
“La gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida , cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas. Los perros ya nacen sabiendo hacer todo eso, no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros.” ❤️💫

Puedo ver pasar los años a través de sus pupilas cansadas y, aun así, hay días en los que puede comerse el mundo. Así son los abuelos. La vida no le ha sido fácil, te dice con una media sonrisa. Pero, al fin y al cabo, la vida nunca lo es.

Para muchos, una abuela o un abuelo son como unos padres más. Te ha visto crecer, te ha cuidado. Y, aunque de vez en cuando se queje de alguna molestia, saca fuerzas de donde no las tiene y afronta los problemas con más voluntad que nadie.
Se ha adaptado al teléfono móvil y lo de las redes sociales pues no le acaba de hacer mucha gracia, pero para gustos los colores. No te diría que no a una buena charla. Y no te pierdas detalle, pues te sorprenderás aprendiendo lecciones que no se enseñan en el colegio.

Pero todo momento llega y un día, simplemente, se va. Y esta es la parte del texto en la que aparece ese nudo en la garganta. Porque además de todos los problemas, hay algo más contra lo que tiene que luchar: el paso del tiempo. Y, de repente, te das cuenta de que no te contó todas las historias que querías saber. Que aún hay fotografías en blanco y negro que no reconoces, que no te enseñó a coser como un día le prometiste, a cocinar como sólo ella lo sabía hacer. Que deberías haberla dejado ganar a las cartas. Que no te hubiera importado pasar más horas frente a la televisión viendo un programa que no te interesa. Que tienes tantas y tantas cosas que han quedado por hacer…

Puede que tu abuela o tu abuelo se hayan ido pero, de algún modo, siempre te acompañan. Te hacen fuerte en los duros momentos y sus consejos todavía te sirven ante las dudas. Son para ellos todas tus victorias y, aunque no estén contigo, sé que estarían muy orgullosos. Y si aún puedes contar con ellos, es un buen momento para decirles lo mucho que te importan. Porque, aunque se hagan los duros, por dentro estarán totalmente agradecidos.
Hace unos días, en un partido de fútbol, la mejor de las animadoras era una señora que, superando los 80 y muchos, gritaba ánimos a su nieto desde las gradas. Tendrías que haberla visto llorar de alegría ante su primer gol. Fue fascinante.

Texto @compartiendomacarrones

Caminamos en medio de la calle. El barrio está tranquilo. Buscamos algún local acogedor para picar algo y tomarnos dos cervezas. Quiero brindar contigo por la paciencia, la de los dos, y por nuestra valentía. La valentía de seguir aquí, cada uno con sus manos en los bolsillos, sí pero cerca en cierto modo. Caminamos y nos vamos haciendo bromas, nos empujamos levemente y nos hacemos la traveta. Supongo que hacemos eso para estar cerca, aún cuando nos da apuro cogernos de la mano.
Me río, tú te haces el chulo. Me paro en un pequeño callejón que me parece precioso. Está iluminado por pequeñas luces que cuelgan de una casa a otra y delante de una puerta hay dos antiguas sillas. Tú te acercas y te paras a mi lado, más cerca esta vez. Dices señalando las dos sillas:
- Si yo viviese aquí, estaría cada noche sentado ahí con una cerveza en la mano..
Paras un momento, me miras, me coges de la mano y dices: - Y en la otra mano.. tú.
Y este pequeño instante hace que sonría mucho, y el corazón también. Hace que lo tenga todo bajo perfecto control ahora mismo. Estoy en balance, estoy en calma.
Estoy feliz.
La rutina que quiero.

Texto @llamalomagia

No se puede vivir esperando algo que puede ser que no sepa,
que tiene que pasar.
Ni esperar que un día ocurra sólo con quererlo.
O mejor dicho, en realidad, uno sí puede hacerlo.
Tal vez ese sea el error, permitirnos pensar que todo llegará,
hasta que lo que llega es que se acaba
o que jamás empieza.
Así, sin más, y no lo hiciste nunca.
No te lanzaste al vacío.
No te heriste nunca.
No fuiste feliz por miedo a no serlo.
Así que, como siempre digo
(Y es cierto que no soy quien
pero por si a ti te sirve), si vas a pensar en no hacer algo
que tiene la más mínima posibilidad de hacerte feliz,
párate a pensar en cuatro sencillas palabras:
SOLO
HAY
UNA
VIDA

Texto @srtabebioficial

La mejor manera de matar a alguien en tu corazón es dejarlo morir lentamente en tu mente,
sin nombrarlo,
sin llamarle,
sin escribirle, sin buscarle...
Que muera poco a poco,
en agonía lenta para que no reviva,
si lo dejas morir abruptamente,
revivirá a cada instante.
Siéntelo, llóralo, súfrelo, pero no eternamente.
-Joaquín Sabina.

Me enamora la gente que siente y no se avergüenza de ello. La que lo expresa y lo demuestra sin miedo. La que no oculta las lágrimas, sean de alegría, rabia o de pena. La que da abrazos que curan cualquier mal y de los que no te soltarías en la vida. La que te habla sin palabras y te conmueve con gestos. La que acaricia con miradas y te transmite sensaciones. La gente que te eriza la piel.
Me enamora la gente que dice lo que piensa y que realmente piensa lo que dice. Que no es fácil. La que defiende sus ideas y sus emociones, porque son suyas y sinceras. Pero sin imponerlas a los demás, sin juzgar a quien piensa diferente y sin compararse con quien no las comparte.
Me enamora la gente que vive. La que no está pasando el rato. La que se compromete, arriesga, decide. La que se levanta una vez más, a pesar de haber perdido la cuenta de las veces que ha caído. La que no se rinde.
Me enamora la gente que sabe lo que quiere y va a por ello. De frente y sin titubeos. Sin arrollar a nadie, pero sin abandonar por opiniones de terceros. La que se sacrifica cuando es necesario y la que se viste de gala cuando toca celebrarlo. La que es transparente, sin estar a merced de los demás. La que reconoce sus faltas y de seguido se pone a superarlas. La gente que da sin esperar. La que recuerda sin rencores. La gente que aprende de la experiencia y pasa página. La que cree, pero no se conforma con lo que ve. La que crea sin destruir. La que camina, anda, corre y hasta vuela. La que comprende, y si no, lo intenta, pero no lo finge.
Me enamora la gente que surge en tu camino en el momento preciso. Como si hubiera estando esperando tras una esquina, esperando en silencio, haciendo la cuenta atrás en voz muy baja. Para aparecer sin ser esperada, sin haber creado falsas expectativas o promesas imposibles. Para llegar y sorprender. Para llegar y ser bienvenida. Para llegar.
Me enamora la gente que quiere a diario y no espera que el calendario se lo recuerde.

Texto blog: entre suspiros y un café

Ojalá nunca se nos olvide que merecemos a quien quiera compartir su invierno con nosotros y quiera soportar el nuestro. @benjamin.griss

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