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Beta Coqueta  A veces escribo cosiñas. Colaboro en Cuore, soy adicta a todo lo que brille y tengo dos gatos gigantes. ¡Sígueme y te cuento más!

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Recordando a Gabriel...
OJO, SPOILER >>Encontrando a Sílvia<< "Y Gabriel empieza a pellizcar las cuerdas de su guitarra (...) Siempre me pareció fascinante la habilidad con la que se impone sobre el silencio, aplastándolo con notas que se hermanan unas con otras y se agarran a las paredes; es maravilloso. La habitación se ha convertido en una caja de música en la que solamente existe la melodía que está dibujando con la yema de sus dedos.
Comienza a cantar suavemente (...) Canta en inglés, acariciando las palabras siempre con la precisión y la fuerza necesarias, dándole giros ásperos a su voz. (...) Sus labios pintan cada vocal y las frases tienen colores…
Los dedos se aceleran, la canción cobra ritmo y él sigue cantando cómo es llevarla al límite, cómo es no tenerla por un momento para recuperarla después. Creo que habla de un orgasmo. O de una relación como la nuestra. A veces me cuesta encontrar la diferencia entre esas dos cosas. (...)
No me mira cuando canta. Está muy concentrado en lo que hace, en lo que canta, en cómo tocan sus dedos las cuerdas. Cierro los ojos y trago saliva con dificultad. Me acuerdo de todas aquellas veces que acarició mi espalda desnuda, en la cama, en la brutalidad del placer cuando me exponía a él. Le recuerdo devorándome entera, comiéndome los labios, saboreando mi lengua, deslizándose con su boca por todo mi cuerpo. No puedo evitar recordar la devoción con la que me miraba cuando hundía la cabeza entre mis muslos. (...)
La mano derecha de Gabriel acaricia por última vez las cuerdas. La vibración de esa última nota sigue invadiéndolo todo a mi alrededor, o quizá es que la tengo tan dentro que aún la oído. Alza la cabeza y me mira, tratando de adivinar cuál es mi opinión. (...)
Pasamos unos segundos callados, mirándonos. Su labios inferior se desliza humedecido de entre sus dientes.
- ¿Qué pasa, nena?
(…). Es Gabriel. El mismo que dimensión el amor y lo bajó hasta mis pies para que supiera lo que era querer de verdad.
Me levanto del sofá, le quito la guitarra de las manos (...) Y me doy cuenta de que la cordura no tiene nada que ver con el amor.”

Escribir la segunda parte de la bilogía que lanzaremos en primavera me está haciendo pensar más de lo que creía. Y eso que me bajo del drama, que la pensé mucho más ligera, que disfruté y reí a carcajadas escribiendo la primera. No es triste, no es dura, pero me hace pensar en que nos pasamos la vida pidiendo perdón por todo pero, sobre todo, por quiénes somos. ¿No estáis hart@s?
Deberíamos cansarnos de pedir perdón por beber mucho café, o por que no nos guste, por ponernos vaqueros ceñidos tengamos el culo del tamaño del que lo tengamos; por conducir deprisa (“mujer tenías que ser”, qué asco de expresión), por desear vernos sexis o por no depilarnos por pereza. Deberíamos estar hart@s de pedir perdón por ser políticamente incorrect@s, por ser a ratos un poco hdp, por ir corriendo a todas partes y llegar siempre tarde, por comprarnos el pintalabios más rojo y salvaje de la tienda (y los tacones más altos, aunque después andar con ellos sea otro cantar); por gastar demasiado en bragas y vino, porque nos guste (y nos ponga) un poco de “reguetón”; porque nos gusten más jóvenes o más viejos (o las dos cosas, ¡¿qué más da?!), por quejarnos, por tener un mal día, por perder las cartas importantes y guardar las que no sirven de nada; por olvidarnos de pagar la factura pero acordarnos de llenar la bañera; por perder el tiempo, por no alcanzar a aprovecharlo. Cansad@s de pedir perdón por un “nomedalagana” o “estoyhastaelcoño”. Cansad@s de pedir perdón por habernos acostado con solo una persona o por haberlo hecho con cuarenta. ¿A quién mojones le importa? Si estamos por aquí de paso y la vida es demasiado corta.
Seamos valientes, como Frida. Y que el mundo nos importe un “moño”.
#HeDicho

Hoy termina una semana intensa en lo laboral; una intensidad de las emocionantes, no obstante, de las que te recuerda por qué haces lo que haces. Y supongo que por el contexto de los proyectos, he estado pensando sobre LO ERÓTICO.
Qué es? Por qué nos avergüenza? Para qué sirve?
Lo erótico es personal e intransferible: cada uno lo encontrará en un lugar distinto. Para mí, es unos labios pintados a sabiendas de que alguien los borrará pronto, la ropa interior negra, un hombre con manos grandes y nervudas leyendo un libro viejo; la barba de tres, cinco o veinte días, el vello del pecho que se asoma tímidamente por el cuello de una camisa blanca. Ojo con las camisas blancas... SON LO ERÓTICO HECHO PRENDA.
Es una palabra susurrada, aunque sea malsonante, con tono bajo y confidente. Es un dedo en la espalda. Una sonrisa de lado, perversa. Una pareja besándose en el metro... a saco. Un hombre dispuesto. Una mano que aprieta la carne con sus dedos. LAS PALABRAS. Un abrazo en la cocina... desde atrás y con los labios en mi cuello. Lo erótico es infinito.
Supongo que nos avergüenza porque es primitivo, incontrolable, visceral, pero sirve para alegrar la vida y calentar un domingo de invierno... entre otras cosas.

Me estoy aficionando a esto de subir fotos apañadas de días en los que parezco persona para disimular el hecho de que tengo mala pinta en el momento presente. Esta, en concreto, es de cuando Jose y yo éramos muy felices comiendo totopos y bebiendo margaritas en Guadalajara, México. Nada que ver con la realidad actual: estamos sentados en un tren preguntándonos si no será que nuestra alma se quedó atrapada en el Hotel Cortez en Las Vegas y vivimos en uno de los círculos del infierno diseñado solo para nosotros: la resaca de vino tinto.
Feliz sábado, familia. Aquí dos que vuelven a Madrid.

A veces, después de reuniones emocionantes, productivas, divertidas, cómplices y prometedoras... @originalhs91 y yo nos perdemos por Barcelona. Y nos reímos, recordamos, brindamos, caminamos de más y deshacemos nuestros pasos. Y todo es maravilloso.
#MaridoDeLasVegas #PartnerInCrime #BestFriendConPene

La estación de Atocha a estas horas ya es un ir y venir continuo de gente que, a juzgar por sus caras, parece más acostumbrada a los madrugones extremos que yo. O quizá es que durmieron media hora mas, mientras yo me ponía la chapa y la pintura.
A pesar de toda esta gente, el recinto tiene una apariencia un poco fantasmagórica aunque, como esos espacios que visitas a menudo, no me da miedo. Este es el punto de partida de grandes viajes y hoy no es una excepción. Barcelona no está muy lejos, pero me esperan cosas muy emocionantes. Seguimos trabajando y cada día que pasa este proyecto es más real. El 5 de abril en todas las librerías. ❤️

No es que seamos impuntuales, pero el cosmos suele confabularse en nuestra contra siempre que Jose y yo tenemos una reunión. Él tiene un Smart, yo suelo ir de copiloto, los dos conducimos como si estuviéramos en el Mario Kart. Así que, cuando @originalhs91 me enseñó esta escena lo tuve claro: somos nosotros llegando a la editorial, buscando la calle Alburquerque (fuera de coñas) y calculando los minutos que tenemos para dar unas caladas a un cigarro. Bueno, eso era antes, cuando fumábamos.
Mañana salimos de viaje hacia Barcelona y, además del encuentro con las ganadoras del concurso de #EsteCuadernoEsParaMí tenemos ciento cincuenta mil reuniones... (tres, en realidad, pero soy un hipérbaton con patas). Allí no tendremos coche pero seguro que aparecemos en la editorial con pinta de acabar de caer de un helicóptero.
Qué emocionante empieza este 2018, ¿no?

Maquillarte en el gimnasio, con todo el mundo moviéndose alrededor tiene el peligro de salir con el eyeliner como el de un faraón egipcio y los labios como el Joker. Llamadme quisquillosa, pero necesito intimidad para la chapa y pintura. Cuando he llegado al coche y me he mirado... era un cuadro abstracto, pero de los de salón, no de museo. Pero la clase de yoga ha sido genial y según mi pulsera de actividad, hoy puedo conseguirlo.
Me apetece mucho hacerme un ovillo en el sofá del despacho y dormir hasta que sea primavera, haya terminado el libro con la mente, tipo el doctor Charles Xavier de XMen, el tiempo permita ir de cervecitas por todas las terrazas de Madrid y yo, mágicamente, haya perdido 10 kilos. 😒 Si alguien sabe la fórmula, por favor, se admiten sugerencias (para lo de entrar en un sueño profundo semicomatoso en el que se solucionen todos mis problemas, me refiero)
Mientras tanto... alguien sabe cuánto café puede tomar una chica de 33 años sin morir? Es para una amiga... 🤦🏻‍♀️
#FelizMartes #MartesTróspidos

Estamos habituados a hablar de géneros literarios; nos movemos cómodos entre etiquetas, nos gusta poder ceñirnos a una definición. Pero... ¿y si las olvidamos de vez en cuando?
Las palabras, en general, son bellas. Pueden ser amargas, sí, pero en su naturaleza nada las condiciona más que la boca que las pronuncia y el oído que las escucha.
La palabra es erótica, de alguna manera. En ella caben imágenes, sonidos, recuerdos, ganas, olores y fantasías.
Así que... que no nos falten nunca las palabras: las dulces, bellas, amargas, calientes, espesas e incluso las complicadas.
Hoy es el lunes más triste del año, dicen... ¿y si se lo regalamos a un libro? Tú eliges a cuál.

A los dieciséis años me eché un noviete muy raro. Lo conocí en la Fnac en la sección de discos y me esperó en la puerta para pedirme el teléfono. Salimos durante un mes; después me dejó por otra. Poca pérdida: el disgusto me duró una hora.
Este chico, me cantaba canciones de Calamaro, grabó mi nombre en el banco de un parque en el que ya no hay bancos y me regaló un libro de Bukowski que me voló la cabeza.
Leí un par de sus novelas después y algunos de sus poemas. Siempre me dejó una sensación ambigua, entre el asco y la admiración que, ojo, es muy personal y subjetiva. Entre sus palabras, encontré algunas para mí. Escribía sucio a menudo y solía hablar sobre el sexo, la desidia, el alcohol y lo mediocre pero creo que, como todos los autores, tenía una frase para cada uno. De entre todas, yo me quedo con la de la imagen («Encuentra aquello que amas y después deja que te mate») o «Pueden salir cosas buenas de no saber demasiado.»
Hoy estoy muy Bukowski. Será que es domingo.

Hoy algo me ha recordado a Hugo... a “Lágrimas negras”... a bailar en cualquier parte con las mejillas sonrojadas. Me acompañas??
xxxxxxSPOILER “Alguien como tú”xxxxxx “-Me has recordado algo. La canción preferida de mi madre era Lágrimas negras. A ella le gustaba la versión original, que es la del Trío Matamoros, pero a mí me gusta esta...
Subió el volumen y Bebo Valdés comenzó a hacer magia sobre el teclado de su piano. Pronto la voz rota de El Cigala le acompañó. Se giró hacia mí y sonrió con los labios torcidos, como siempre que salía de su zona de confort.
- Es preciosa. - le dije.
- Mis padres la bailaban en casa. A mí me daba siempre una vergüenza tremenda verlos.- Se rió de sí mismo-. Y en realidad es una canción terriblemente triste, ¿te has parado a escucharla? Alguien tan enamorado que no puede mas que disculpar a aquella que le ha abandonado...
Me llamó a su lado. Le di la mano y tirando de mí me dio una dramática vuelta de baile. Me apoyó en su pecho y nos abrazamos entre risas.
(...) Nos abrazamos, meciéndonos levemente con el ritmo de la música. Sumergida en una mezcla de vergüenza y ternura, me reí a carcajadas para terminar abrazándolo a mí, apoyando mi cabeza en su pecho.
(...)
- El vino se va a calentar - le dije. Pero Hugo seguía mirándome muy fijamente, como si quisiera averiguar algo a través de mis ojos. - Venga...
- Que el vino se caliente. Yo quiero hacerte el amor.
- ¿Hacerme el amor? - pregunté con una mueca de diversión. - Pero ¿tú sabes hacer eso?
- Solo contigo.”

Esta es básicamente la cara que se te queda cuando...
A) Estás dejando de fumar y alguien se enciende un pitillo cerca de ti.
B) Has empezado la dieta (de verdad) y huele a pan recién hecho.
C) Retomas el gimnasio y te das cuenta de lo que cuesta quemar 50 kcal.
D) Llega el mediodía día y aún no has podido sentarte a escribir.
E) Tienes dos cenas y dos comidas entre el viernes y el sábado y no sabes si podrás soportar la presión sin comerte toda la carta, a tus acompañantes, el camarero, la mesa y un par de sillas.
F) Todas las anteriores son ciertas porque eres una demente y has decidido que este año, para “minimizar” sufrimiento, lo vas a hacer todo a la vez.
Alguien más es la opción F??
Qué el miércoles se apiade de nuestras almas y del tupper de judías hervidas que tengo para comer.
#PrayForTheCoquetas

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